Antes de viajar a Brasil, le dije a Ximena que le iba a hacer un seguimiento, ante lo cual lo único que no quería era que le dijera antes, cuanto pensaba iba a hacer, pues no se queria presionar.
Pasaron los días y antes de irme me envió esta carta, que me la reenvió hoy, agregandole algo, pero me pidió publicarla sólo si terminaba....
Acá va, creo que son palabras motivadoras ¡¡
Espero los reportes de Daniel y Feña.
Espero los reportes de Daniel y Feña.
Querido
futuro Ironman:
Aun
cuando la vida nos ponga dificultades el hombre siempre estará preparado para
afrontarlas, depende de cada uno cual es la forma que emplea en cada desafío y
el triunfo estará siempre presente cuando se es perseverante, responsable,
honesto, alegre, positivo y le pone una gota de humor a cada uno de estos
pasos.
Atrás
quedan los entrenamientos, entrenamientos en solitario en el frio de la mañana
sureña, y con las incomodidades de ser mujer en un país enormemente machista,
los peligros de la ruta se nos duplican por el solo hecho de tener un pedacito
más de cromosoma.
Independiente
de las dificultades económicas que tuve que enfrentar con solidez, el
entrenamiento fortaleció mi alma inmensurablemente. Cada vez que me propuse
entrenar en solitario y ver que eran largos tramos de entrenamiento, en una
ciudad no tan amigable para entrenar como Santiago, algo en mi me decía que
debía culminar el proceso, ese algo que lo decía a veces era discutido por otra
parte de mi, que era el cansancio y las ganas por ejemplo de descansar, leer, o
ver mi programa favorito, pero tarde o temprano mi yo interno decidía salir,
decidía no dejarse vencer porque quería que esa fortaleza se mantuviera no solo
para algo tan banal como un entrenamiento, sino que para el resto de la vida.
Un maestro budista dijo que a medida que te familiarizas con algo se hace más
fácil realizarlo, por lo tanto, no conlleva solo a familiarizarse con el
entreno sino con la perseverancia, la responsabilidad, la lucha y el esfuerzo.
Si
te pones entre ceja y ceja un desafío como un IM te digo que cada vez que le pregunté a alguien que era
entrenar para un Ironman, no faltaba quien me dijera que es duro, se requiere
de compromiso, que hay que abandonar muchas cosas, que hay que ser tosudo, que
duele, que hay días buenos y malos, pero que finalmente la meta y lograr
terminar la carrera más dura del triatlón es el gran premio. Me dijeron todos
que lo más importante es encontrar "un grupo bueno para entrenar" y
descubrí que entrenar sola es infinitamente maravilloso, pues te permite
afrontar todos tus miedos. Te permite conocerte a ti mismo en cada actitud
frente al dolor y eso te entrega la capacidad de identificar cada reacción
emotiva y tu conducta. Para mi, la carrera es solo eso, pues lo que he ganado
durante éste proceso ni siquiera puede ser medible con una medalla. Te digo que
aprendí a caer y volverme a parar, no una, varias veces, aprendí que aunque
todo esté en contra hay siempre una mano amiga que te ayuda, aprendí que si
nuestro sueño está en la punta de la montaña, hay que luchar hasta conseguir
llegar a la cima, aprendí que si no amamos difícilmente avanzaremos, aprendí
que la ira debe ser sacada de la vida, aprendí que el rodillo es un gran
momento para conocerse a uno mismo, aprendí que las cosas cuestan pero con
tesón siempre se consiguen, aprendí a distinguir entre lo que quiero y lo que
realmente necesito, aprendí a comer, aprendí a distinguir a mis amigos entre un
mar de conocidos, aprendí que lo que más cuesta es lo que uno finalmente más
ama, aprendí que ser triatleta se lleva en el alma, que es un estilo de vida y
que entrenar para ganar es la meta para muchos, la mía también, para ganar
experiencias, amigos, abrazos y saber que a pesar de todo, el espíritu te va a
llevar siempre lejos.
Aprendí
a ser valiente, aprendí a no depender de nadie y desapegarme de lo que quiero y
no necesito, aprendí que se puede entrenar con una bicicleta básica, de
aluminio y de ruta, y bajarse a correr después, aprendí que la naturaleza nos
entrega todo para poder saldar las deudas energéticas y nutricionales, aprendí
a confiar, aprendí a amar intensamente a mis amigos que en ningún momento me
abandonaron.
Obtuve
un resultado inesperado, y con este mensaje quiero decirte, que tu también
puedes!Tu decides si solo quieres entrenar o también buscas aprender. El
Ironman es un camino a superar tus miedos y aprehensiones. Todos podemos!
XIMENA MARTINEZ OPORTUS
MEDICO VETERINARIO
TRIATLETA
IRONMAN

























1.- ¿Cuántotiempo llevas en el Triatlón, cómo y por qué te iniciaste en este lindo deporte? 






















